Diez días donde el cielo se convierte en el itinerario: iglús de cristal, trineos de huskies y tres noches dedicadas por completo a esperar que aparezca la luz verde sobre el Ártico.
Laponia, círculo polar ártico
El fenómeno nunca está garantizado — y quizás por eso, cuando aparece, se siente como un regalo y no como un servicio contratado. Diseñamos este viaje para que, aurora o no, cada noche en el Ártico haya valido la pena.
Dos noches en un resort de iglús de cristal — techo transparente para ver el cielo desde la cama — y seis noches en un hotel boutique ártico con spa termal.
"Huella y semilla." Este itinerario incluye un aporte a proyectos certificados de conservación forestal en México — para compensar la huella de tu vuelo hasta el Ártico.
No hace falta esperar a ver la aurora para saber que valió la pena el viaje.
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